Te llaman un miércoles por la tarde. El trabajo es para el sábado. El deporte: eslalon en aguas bravas. No has pisado un río en tu vida y lo más cercano que has estado de una canoa es verla en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. ¿Qué haces?
Fotografiar un deporte desconocido no es una situación rara. Si trabajas en el sector, te va a pasar más de una vez. Y la tentación es lanzarse sin más, cámara al hombro, a ver qué sale. El problema es que sin preparación previa llegas al evento sin saber dónde colocarte, qué momento buscar, qué hace interesante una imagen de ese deporte concreto.
Valentín Pérez lleva años usando un método sistemático para analizar deportes antes de fotografiarlos. Lo presentó en una sesión de Sport Media Club y se puede resumir en seis letras que forman una frase que no se te va a olvidar: COMO MOCO Y COL. Composición, Momento decisivo, Movimiento, Contexto, Iluminación y Color. Eso es todo lo que necesitas para llegar preparado a cualquier deporte.

El problema de llegar sin preparación previa
La mayoría de los fotógrafos deportivos aprenden el consejo de siempre: conoce el deporte que vas a fotografiar. El problema es que ese consejo asume que tendrás semanas para estudiarlo. En la realidad, muchas veces tienes horas.
Y hay otro problema más sutil: aunque conozcas el deporte como aficionado, no sabrás qué imágenes son las que funcionan desde el punto de vista fotográfico. El deporte y la fotografía de ese deporte son cosas distintas. Puedes saber perfectamente cómo funciona el eslalon en kayak y seguir sin tener claro dónde colocarte, qué objetivo usar o cuál es el momento que buscan los mejores fotógrafos de esa disciplina.
La preparación que propone Valentín no es aprender el reglamento. Es aprender a mirar el deporte como fotógrafo, a través de imágenes de referencia.
El método COMO MOCO Y COL paso a paso
La regla mnemotécnica es una tontería intencionada. Cuanto más ridícula, más fácil de recordar. COMO MOCO Y COL son las iniciales de los seis criterios de análisis:
CO — Composición. ¿Dónde se sitúa el sujeto en el encuadre? ¿Qué espacio ocupa? ¿Qué aporta o distrae el fondo? ¿Hay capas de profundidad? ¿Se usa alguna regla de composición clara —tercios, diagonales, proporción áurea—? ¿Qué objetivo parece estar usando el fotógrafo y por qué?
MO — Momento decisivo. ¿Qué está ocurriendo exactamente en ese instante? ¿Es el clímax de la acción? ¿Qué pasaría si la foto se hubiera tomado dos segundos antes o dos después? ¿Transmite emoción el sujeto?
MO — Movimiento. ¿Está el movimiento congelado, hay un desenfoque intencional o es un barrido? ¿Se percibe tensión y velocidad? ¿Añade dramatismo a la imagen o la deja plana?
CO — Contexto. ¿Se entiende a qué deporte pertenece la imagen? ¿Qué elementos secundarios enmarcan la acción —público, señalización, entorno, peto con dorsal—? ¿Se puede deducir el nivel de la competición?
I — Iluminación. ¿Es natural o artificial? ¿De dónde viene? ¿Cómo afecta a texturas —piel, ropa, agua, nieve—? ¿Ayuda a destacar al sujeto o lo dificulta?
COL — Color. ¿Qué paleta predomina? ¿Contrasta el sujeto con el fondo? ¿La edición dirige la mirada hacia algo concreto?
Responderte estas preguntas sobre seis u ocho fotos de referencia de cualquier deporte te da suficiente información técnica para llegar al evento con criterio.
Cómo buscar las imágenes de referencia
El trabajo previo empieza en Google, no en tu cámara. El proceso es sencillo:
Primero, busca información básica sobre el deporte: modalidades, reglas fundamentales, referentes actuales. En el caso del eslalon en kayak, entender la diferencia entre puertas verdes (a favor del río) y puertas rojas (contra la corriente) cambia por completo lo que buscas en las imágenes.
Después busca imágenes: en Google Images, Getty, Shutterstock, Behance, Pinterest, Instagram y Flickr. Usa distintas combinaciones de palabras —nombre del deporte, “competition”, “action”, nombre de deportistas de élite— porque cada buscador devuelve resultados diferentes.
Al mirar las imágenes, fíjate en lo que se repite. Lo que aparece constantemente en las mejores fotos de ese deporte es lo que el mercado reconoce y valora. Eso es lo que tienes que tener cubierto sí o sí. Lo que casi no aparece puede ser un nicho.
Un detalle que Valentín señala y que vale la pena anotar: lee los pies de foto. Ahí encuentras el nombre de la competición, el deportista, a veces la ubicación. Si estás buscando trabajar ese deporte en tu zona, los pies de foto te van a decir dónde se practican las competiciones.
El análisis práctico sobre kayak eslalon
Durante la sesión, el grupo aplicó el método a una selección de imágenes de eslalon en aguas bravas. Estos son los principales aprendizajes:
Composición: Las diagonales son el elemento compositivo más recurrente y más poderoso en este deporte. Las da el propio deporte: el remo al entrar en el agua, la posición del kayak cruzando la corriente. Busca ese triángulo entre cuerpo, remo y kayak. Cuando está presente, la imagen gana mucha más fuerza.
Momento decisivo: El instante de máximo interés es cuando el deportista mete el remo para afrontar una puerta, especialmente las rojas (contracorriente). Es el momento de mayor esfuerzo visible y el que mejor cuenta de qué va el deporte.
Movimiento: La mayoría de las imágenes más reconocibles tienen el movimiento congelado con velocidades de obturación altas. La espuma y las salpicaduras son parte esencial de la imagen: demuestran que el agua está viva. Si sacas al deportista en un tramo tranquilo, sin espuma, pierdes lo más característico del deporte.
Contexto: Las puertas —los postes colgados sobre el río— son el elemento que contextualiza de inmediato que se trata de eslalon. No las evites aunque haya cables encima. Los cables son parte del deporte: no hay que clonarlos. El chaleco o peto del competidor suele indicar el nivel de la competición y el país.
Iluminación: El agua y la espuma reflejan la luz. Cuidado con las quemadas en blancos: el agua espumosa funciona como una gran fuente de luz difusa que puede quemar rápidamente si no controlas la exposición. En días de mucho sol, el ISO lo más bajo posible y velocidad de obturación muy alta.
Color: El eslalon tiene una paleta naturalmente fría —azules y verdes del agua— que contrasta bien con los tonos cálidos de la piel y los trajes. La edición debería respetar esa atmósfera sin calentar artificialmente la imagen. Un detalle técnico: el color del agua dice mucho. El verde translúcido indica canal artificial. El marrón indica río natural con sedimento.
Qué nichos te abre este análisis
Una de las conclusiones más prácticas del análisis es identificar qué no existe todavía. En el caso del eslalon en kayak, hay una cantidad enorme de fotos de competición y muy pocas de sesión editorial o entrenamiento.
El gran angular en proximidad también brilla por su ausencia. La mayoría de las imágenes están hechas desde la orilla, con tele, en un ángulo ligeramente picado. Una cámara de acción en el morro del kayak o un angular muy cerca del agua darían un punto de vista que casi nadie ha explotado.
Ese análisis —qué hay, qué no hay— es el que te permite diferenciarte de entrada. Primero asegúrate de tener las imágenes que espera el cliente. Después explora lo que nadie ha hecho.
Conclusión
La próxima vez que te llamen para fotografiar un deporte que no conoces, no improvises. Dedica dos horas antes del evento a buscar imágenes de referencia y respóndete las seis preguntas del método COMO MOCO Y COL. Cuando llegues al evento, ya habrás disparado mentalmente centenares de fotos. Sabrás dónde colocarte, qué momento buscar y cómo controlar la luz específica de ese entorno.
En Sport Media Club trabajamos exactamente esto: métodos concretos, probados por fotógrafos que ya han cometido los errores por ti. Si quieres acceder al resto de sesiones y recursos, entra en smcommunity.es.
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