
En primer lugar agradecer a Doble Jota que haya contado conmigo para dar comienzo a este blog del Sport Media Club y poder contar/transmitir mi experiencia en un evento como es el Rally Dakar.
La ilusión y las ganas de poder ir alguna vez a un Dakar es algo que llevaba dentro desde hacia mucho tiempo, las primeras señales se remontan a la infancia cuando siendo un niño ya jugaba con una baraja de la marca Fournier cuyo titulo era Paris Dakar.
Ese niño que jugaba con los Majorette y sus cartas del Paris Dakar es Josito Gomez, fotógrafo deportivo y que en el año 2024 tuvo la oportunidad de acudir como profesional y cubrir el Dakar Classic con la agencia KFOTO.

INTENSO; así definiría el Dakar, un evento que a nivel emocional desborda.
La idea se viene cociendo durante el ultimo año, a raíz de participar en diferentes proyectos tanto en Marruecos como en Túnez con unas características similares al Dakar Classic, es decir, condiciones, terreno y sobre todo las ganas, ilusión y motivación de dos fotógrafos por sacar el proyecto adelante.
Tras varios días de conversación con Kico Moncada (CEO de Kfoto) el 12 de noviembre de 2023 siendo el ultimo día para inscribirnos, Kfoto decide embarcarse en el proyecto y acudir al Dakar.
Desde ese día el evento empieza a adquirir intensidad.
Comienzan unas semanas de mucha logística, es decir, configuración de un presupuesto, creación de un portafolio exclusivo para ese evento, donde se detalla quienes somos, que hacemos y como lo ofrecemos ademas de la información de las diferentes opciones de contenido y fotografía que ofrecemos durante el evento.
Al mismo tiempo se inicia la búsqueda de información sobre los participantes, equipos, marcas y en general todo lo que rodea un evento tan grande y que de alguna manera pueda ser cliente. Con toda esa información elaboramos un excel donde teníamos estructurado los datos de contacto, emails, teléfonos, etc etc. y a partir de ahí empezamos a enviar las propuestas, tener conversaciones con equipos, pilotos, empresas, hasta que llego un día donde comenzamos a recibir respuestas y cerrar clientes, eso fue un subidón del carajo para seguir creyendo en el proyecto.
Y sin darnos cuenta el 31 de diciembre de 2023 aterrizamos en Yidda, Arabia Saudí.

Al día siguiente de nuestra llegada nos vamos hasta Yanbu (350km) para recoger nuestro coche de prensa, que bonito estaba … ( todo rotulado, con sus barras antivuelco, sus baquets) y sin apenas tiempo, nos dirigimos al primer bivouac, en la localidad de Al-Ula.

Durante ese trayecto, entorno a cinco horas, recuerdo que me dio por ir un rato en silencio y no paraba de pensar, “que hice y que no hice para llegar a estar aquí” “esos primeros rallyes” “las veces que la cague” “en serio estoy en el Dakar” y fue “Guaaauuu” demasiados pensamientos y emociones que no sabría describir.
Por fin llegamos al bivouac, el primero de muchos, si, pero especial, y especial porque de repente te invade la sensación de mariposas en el estómago, algo que nunca olvidare.
A partir de ahí se suceden las primeras veces de muchos momentos, recoger tu acreditación como fotógrafo y tu peto de prensa, ver los gallos de la carrera, disfrutar de esas bestias llamados camiones, fotógrafos que sigues en redes sociales y tienes la oportunidad de compartir mesa con ellos, en definitiva un sinfín de emociones difíciles de explicar.






Después de este paréntesis de emociones, continuamos con lo que teníamos marcado en nuestro bloc de notas y como primer punto era el de presentarnos a nuestros clientes, ponernos cara y sobre todo tener esa cercanía con ellos transmitiéndoles confianza y profesionalidad.
Terminadas la presentaciones, nos tocaba dejar los equipos y flujo de trabajo configurados y listos para empezar a trabajar, detalles como poner las cámaras en hora, setup de cámara (cada uno a su gusto) así como una limpieza rápida.
Y por otro lado, Lightroom, creación del catalogo, carpetas de clientes, presets de edición y exportación, discos para las copias de seguridad etc etc
Y por fin llegaba ese momento de desconectar un poco, asearte, hablar con tu pareja y familia, cenar, donde se producían esos encuentros con amigos y compañeros de faena que muchas veces continuaban alrededor de la hoguera, creando un lindo ambiente.

Pasado este primer día de gestiones varias y demás, ya no pusimos el mono de trabajo y empezamos a generar contenido. Antes de la primera etapa disponíamos de dos días, uno de ellos jornada de test y el resto del tiempo en la asistencia, donde pudimos crear mucho material diferente y variado realizando incluso algún shooting con los pilotos a modo presentación así como con todo el equipo.
El 5 de enero daba comienzo a la primera etapa de este Dakar 2024, a partir de aquí y hasta el 19 de enero, transcurrieron 15 etapas que nos llevaron a recorrer el país de norte a sur y de este a oeste, pasando por el Empty Quarter, uno de los mayores desiertos de arena del mundo y terminando el viaje con cerca de 10.000kms, una locura !!!!

Durante estos 15 días nuestras jornadas de trabajo tenían una duración de 20 h mas o menos, comenzando el día anterior, cuando la organización nos facilitaba la información y el track. iPad en mano realizábamos un pequeño briefing donde determinábamos los puntos de foto donde queríamos ir, cuanto tiempo nos llevaba ir hasta allí, siempre con una hora por delante antes de que saliese el primer participante y por ultimo, ruta y tiempo que nos llevaba hasta el siguiente bivouac.
El despertador sonaba en torno a las 4 am y tras un rápido desayuno y aun con el cerebro apagado tocaba recoger la tienda de campaña y todas sus accesorios, cargarlo en el coche y acto seguido café en mano poníamos rumbo al punto que habíamos decidido el día anterior. Una vez en el punto, solíamos separarnos, de tal manera que pudiésemos tener dos spots de acción diferentes.

Después de 6 h cámaras en mano y tras haber pasado todos los participantes tocaba descargar tarjetas, etiquetar, editar y exportar todo el contenido para que una vez lo tuviésemos los dos, hiciéramos un stop en el camino donde subíamos todo el trabajo a la nube y su posterior notificación a los clientes. Todo este trabajo de edición lo realizábamos en el coche durante el camino hacia el siguiente bivouac, de tal manera que mientras uno conducía el otro editaba y viceversa, consiguiendo de esta manera que los clientes tuvieran el material en el momento que llegasen a la asistencia.
Este flujo de trabajo lo aplicamos durante casi la totalidad de los días de carrera, a excepción de las jornadas que teníamos marcadas para generar contenido que no fuese en pista, estos días en concreto no parábamos ni para comer y una vez en la asistencia nos dividíamos los clientes y sin pasar de un tiempo que teníamos hablado realizábamos fotos de asistencia, mecánicos trabajando en el coche, atardeceres asi como contenido para marcas de manera mas específica.

También teníamos marcados unos días donde debíamos de crear otro tipo de contenido y era el mostrar la parte humana, los nervios antes de salir a una etapa, la dureza y el agotamiento físico tras finalizar el día o incluso esos duros momentos de frustración, tristeza o haber tenido un mal día con tu compañero.

Otra de esas jornadas que teníamos marcada por ser especial, era la etapa maratón, una etapa que recodaba el Dakar de los años ´80 donde los pilotos no tenían asistencia ni duchas ni nada de nada, salvo una bolsa de víveres para las próximas 48 h. Todo esos ingredientes unido a que estabas en medio del desierto, alrededor de una hoguera y con un cielo lleno de estrellas, hacían de ese momento algo único, especial e irrepetible.
EPICO.

Y si después de todo uno piensa que el día terminó, pues no, aun quedaba un poco más y era poner a cargar baterías y algo muy importante, realizar doble copia de seguridad. Ahora si, se termino el día, a dormir, pues no aun te quedaba montar la tienda y sus accesorios.
Buenas noches.

Con este breve texto espero haberos transmitido una parte de mi experiencia en el Dakar 2024.
Muchas gracias a Sport Media Club por la invitación.
Podeis ver más del trabajo de Josito en sus redes sociales.
