Mi camino en la fotografía y en Sport Media Club está siendo un camino donde empecé con una mochila bien grande llena de nada, que poco a poco he ido llenando de momentos.
Los momentos de SMC no son solo masterclass, encuentros de principio de mes o concursos, NO. Los momentos de SMC son aquellos en los que te plantas en una reunión y conoces a personas que, como tú, también llevan una mochila, más llena o no de ilusiones, esperanzas y sueños que también quieren llenar. Lo mejor de todo es que todas esas mochilas están abiertas para mí. Ellos te ofrecen, enseñan o trolean para que cada momento sea especial.
Consigues compartir experiencias tanto personales como profesionales, te ayudan abriéndote su casa, compartiendo un curso contigo, brindándote la oportunidad de salir en sus libros, sentarte con tus referentes, recibir llamadas o abrazos sinceros cuando te ves con ellos una vez al año y, sobre todo, se acuerdan de ti aunque estén a miles de kilómetros de su casa y sus familias para recordarte que están ahí. Para mí, SMC me está ofreciendo algo más que formación y posibilidades de trabajo, me está ofreciendo un lugar de comprensión y, sobre todo, ayuda para seguir llenando mi mochila de momentos.
Profesionalmente, me ha brindado la oportunidad de crecer como fotógrafo y de que mis compañeros crean en mí para sus trabajos y encargos, consiguiendo llevar dos años viviendo de la fotografía. Porque no todo es darle al botón, hay que preguntar, aprender y, sobre todo, estar abierto a escuchar y aprender. Siempre recordaré que una hora sentado al lado de un gran referente y amigo del club me abrió las puertas de mi actual edición, mirando y entendiendo sin palabras todo aquello que me estaba enseñando.
Mi mochila siempre seguirá abierta para compartir, aprender y evolucionar, porque la carga compartida es menos carga.
Caminar solo te brinda paz, pero caminar acompañado te brinda experiencias y momentos.
